Monumento a la belleza deportiva

Monumento a la belleza deportiva

Por  Ernesto Díaz

La Euskalgym es un monumento a la belleza deportiva. Pocas especialidades del enorme arco iris del ‘sport’ presentan niveles tan altos de plasticidad, de riqueza combinativa, de color, de arte escénico, de viveza rítmica como la gimnasia rítmica.

La Gala Internacional de la Gimnasia Rítmica Euskalgymalcanza su versión de 2016 acentuada por el carácter, el nervio deportivo, por la excelencia de las figuras que rozan el estrellato, por aquellas gimnastas salidas de las factorías del trabajo bien planificado y bien ejecutado, generosas en el esfuerzo y talentosas. 

Pero en este evento de magnitud estelar se pide a las protagonistas un plus. No sólo deben ser disciplinadas, precisas en los movimientos, técnicamente muy por encima de lo correcto, dotadas con facultades físicas, personalidad exquisita, coleccionistas de medallas, títulos y honores. Se les exige más. Tienen que ser ‘crème de la crème’. Ser artistas, algo que solo se almacena si se nace con esos genes.

Y es que Euskalgym no se concibe sin ese punto mágico de lo artístico, sin esa carga especial de emotividad y calidad que maravilla al público, que enciende la pasión en el graderío, que despierta mil sentimientos, un imán atrayente que embelesa, que eleva al espectador hasta las cimas de lo imaginable. Ese es el éxito de nuestra Gala, nacida en Durango, recreada en Bilbao y consolidada en Vitoria-Gasteiz. Una Gala para España, Europa y  el mundo. Una Gala sin fronteras.

En octubre de este año con el añadido de que aquellas gimnastas que veamos actuar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro a través de la televisión, aquellas que colgarán oro, plata y bronce al cuello, se convertirán en hueso y carne en el Buesa Arena, donde los afortunados que consigan una entrada tendrán derecho a un show maravilloso y, por él,  al deleite de los sentidos en una Gala extraordinaria, única en el Planeta Tierra